Mallorca es mucho más que unas vacaciones de playa. Palma, la capital de la isla, tiene una catedral gótica junto al mar y un casco antiguo lleno de callejuelas, y al noroeste se alza la Serra de Tramuntana, una cordillera que figura en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Al sur y al este encontrarás largas playas de arena y calas resguardadas, y bajo tierra, cerca de Porto Cristo, puedes escuchar un concierto junto a un lago subterráneo.
Estas son mis 17 mejores propuestas para ver y hacer en Mallorca, con precios, horarios y consejos de transporte. Los precios están en euros. Muchos museos de Palma cierran los lunes y la catedral cierra los domingos, así que organiza tus días en la ciudad teniendo eso en cuenta. Para varias de las experiencias en plena naturaleza necesitas vehículo propio o tomar el autobús, y en Formentor el acceso de vehículos está regulado en verano.
Índice
1. La catedral de Palma (La Seu)

La catedral de Santa María, a la que todo el mundo en la isla llama La Seu, se alza en el borde del casco antiguo de Palma y mira directamente al puerto. Esta iglesia gótica es el símbolo de Mallorca, y impresiona tanto desde el paseo marítimo como por dentro. La entrada también incluye el museo de arte sacro de la catedral.
La entrada general cuesta 11 € y los niños de 9 años o menos entran gratis. De abril a noviembre, la catedral abre a las visitas de lunes a viernes de 10 a 17:15 h y los sábados de 10 a 14:15 h. De diciembre a marzo cierra a las 15:15 h entre semana, y los domingos está cerrada a las visitas durante todo el año.
Mi mejor consejo es la visita a las terrazas de la cubierta. Cuesta 25 € con la catedral y el museo incluidos, y se sube en grupos a horas fijas. Tienes que tener más de 9 años, y la visita no es para ti si tienes vértigo o problemas de movilidad. En verano también hay una visita guiada al atardecer por las terrazas por 30 €. Consulta horarios y entradas en la web de la catedral.
Reserva una entrada sin colas para la catedral de Palma.
2. La Serra de Tramuntana

La Serra de Tramuntana es la cordillera que recorre toda la costa noroeste de Mallorca y, en mi opinión, el paisaje más bonito de la isla. Desde 2011 figura en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO como paisaje cultural. Esto se debe a las terrazas con muros de piedra seca, los olivos y las antiguas acequias que los campesinos construyeron en las laderas empinadas a lo largo de los siglos.
La forma más fácil de conocer la sierra es conducir por las carreteras entre Valldemossa, Deià, Sóller y Lluc, pero si prefieres caminar, la gran atracción es la GR 221. También se llama Ruta de Pedra en Sec, la Ruta de la Piedra en Seco, y tiene 261 kilómetros abiertos y señalizados si sumas la ruta principal y las variantes. Por el camino hay refugios públicos para senderistas, entre ellos Can Boi en Deià, Muleta cerca del Port de Sóller, Tossals Verds y Son Amer cerca de Lluc.
Caminar por la sierra es gratis. Si solo tienes una semana de vacaciones, mi consejo es hacer una sola etapa de un día en lugar de toda la ruta y, en verano, empezar temprano, antes de que apriete el calor. Los refugios hay que reservarlos con antelación, y conviene comprobar que estén abiertos antes de salir. Encontrarás toda esta información en el folleto oficial de la ruta.
3. El tren de Sóller, Sóller y el Port de Sóller

El tren de Palma a Sóller circula con antiguos vagones de madera a través de la Serra de Tramuntana y es una de las experiencias clásicas de la isla. El trayecto dura aproximadamente una hora, con parada en Bunyola, y el último tramo desciende hacia el valle de Sóller, con sus naranjales y olivares. Desde Sóller, un tranvía histórico continúa hasta el pueblo portuario del Port de Sóller.
El billete de ida en tren cuesta 23 € y el de ida y vuelta, 30 €. El tranvía cuesta 10 € por trayecto, y un billete combinado de tren y tranvía de Palma al Port de Sóller, ida y vuelta, cuesta 40 €. El tren circula varias veces al día, pero algunas salidas solo se realizan bajo petición en la taquilla, así que revisa siempre el horario actual.
Es caro para un trayecto de una hora en tren, y conviene saberlo de antemano. Mi consejo es ir en tren y volver en autobús, o al revés, para no pagar la ida y vuelta completa. En Sóller, disfruta del ambiente en la plaza junto a la iglesia, luego baja en tranvía hasta el puerto y come junto al mar.
Reserva una excursión de medio día con el tren de Sóller y el tranvía.
4. Valldemossa y la Cartuja (Cartoixa)

En mi opinión, Valldemossa es uno de los pueblos de montaña más bonitos de la Serra de Tramuntana, con casas de piedra, calles empinadas y macetas junto a las puertas. El gran atractivo del pueblo es la Cartuja de Valldemossa (Cartoixa de Valldemossa), un monasterio del siglo XIV donde se alojaron el compositor Frédéric Chopin y la escritora George Sand. Aquí verás el Palacio del Rey Sancho, los claustros, el jardín y las salas del museo.
Varias veces al día hay en el palacio un concierto de piano con música de Chopin que dura aproximadamente un cuarto de hora y está incluido en la entrada. La entrada cuesta 12,50 €, o 15,50 € con acceso a la torre. La Cartuja solo abre de lunes a sábado, entre semana de 10 a 17 h y los sábados de 10 a 16 h. Los horarios de los conciertos están en la web del monasterio.
Desde Palma, el autobús 203 va hasta el Port de Sóller pasando por Valldemossa y Deià. Mi consejo es llegar temprano por la mañana, antes de que el pueblo se llene de excursionistas, y combinar la visita con Deià, un poco más adelante por la carretera de la costa.
Reserva una excursión de un día a Valldemossa y Sóller con el tranvía.
5. El casco antiguo de Palma y Es Baluard

Detrás de la catedral se encuentra el casco antiguo de Palma, un laberinto de callejuelas con antiguas casas señoriales y patios. Pasear por él no cuesta nada, y aquí están la mayoría de los cafés, bares de tapas y pequeñas tiendas de la ciudad. Camina desde la catedral por las callejuelas hasta la plaza del ayuntamiento, la Plaça de Cort, y sigue hacia el oeste hasta la antigua lonja, La Llotja, cerca del puerto.
En el extremo occidental del casco antiguo está el museo de arte Es Baluard, construido dentro de la antigua muralla renacentista de la ciudad. La entrada cuesta 8 €, y los viernes tú decides cuánto pagas. El museo abre de martes a sábado de 10 a 20 h y los domingos de 10 a 15 h, y cierra los lunes. Más información en la web del museo.
Mi consejo es subir a la terraza del museo a última hora de la tarde, cuando puedes ver a la vez el puerto, la bahía y la catedral. Si además te interesa la historia, una visita guiada a pie es un buen comienzo para tu día en Palma.
Reserva una visita guiada a pie por el casco antiguo de Palma.
6. El cabo de Formentor

El cabo de Formentor es la península del extremo nororiental de la isla, donde las montañas terminan en acantilados que caen a pico sobre el mar. La carretera hasta el faro serpentea por la península, y por el camino pasarás por el Mirador des Colomer y la playa de Formentor, la Platja de Formentor. Llegar hasta allí no cuesta nada.
En temporada alta hay restricciones de acceso para los vehículos privados. De mediados de mayo a mediados de octubre, entre las 10 y las 22 h solo los vehículos autorizados pueden recorrer el último tramo hasta el faro, y el aparcamiento de la Platja de Formentor se cierra a los vehículos cuando está lleno. En su lugar, el autobús 334 va desde Alcúdia, pasando por el Port de Pollença, hasta el Mirador des Colomer, la playa y el faro. Las normas las publica la Dirección General de Tráfico (DGT).
Si quieres llegar conduciendo hasta el faro, mi consejo es ir antes de las 10 h o fuera de temporada. Los conductores tienen que haber pasado la barrera antes de las 10 h, o se arriesgan a una multa. En verano también puedes tomar un barco desde el Port de Pollença hasta la playa de Formentor y ahorrarte el trayecto por carretera.
Reserva el ferry del Port de Pollença a la playa de Formentor.
7. Las Cuevas del Drach (Coves del Drach)

Las Cuevas del Drach, en catalán Coves del Drach, están cerca del pueblo portuario de Porto Cristo, en la costa este. Las cuevas tienen casi 1.200 metros de longitud y hasta 25 metros de profundidad, y el recorrido pasa junto a estalactitas y estalagmitas hasta el lago subterráneo, el Lago Martel. Junto al lago escucharás un breve concierto de música en directo y, después, cruzarás el lago en barca o lo rodearás a pie.
La visita dura aproximadamente una hora. La entrada cuesta 18,50 € por internet y 19,50 € en taquilla, y los niños de 3 a 12 años pagan 11,50 € por internet. Del 16 de marzo al 31 de octubre hay visitas a las 10, 11, 12, 14, 15, 16 y 17 h, y el resto del año a las 10:30, 12, 14 y 15:30 h. Las cuevas solo cierran el 25 de diciembre y el 1 de enero. Consulta precios y horarios.
Compra la entrada por internet, porque es más barata y te aseguras una franja horaria. Si te alojas en Palma, una excursión con transporte es la opción más sencilla, ya que Porto Cristo está al otro lado de la isla.
Reserva una excursión desde Palma a las Cuevas del Drach con concierto y paseo en barca.
8. El Palacio Real de La Almudaina

Justo enfrente de la catedral se alza el Palacio Real de La Almudaina, el Palau de l’Almudaina. El edificio fue la residencia de los gobernadores musulmanes, y hoy lo gestiona Patrimonio Nacional, el organismo público que administra los palacios reales de España. Dentro verás, entre otras cosas, el salón del trono del siglo XIV y la capilla de Santa Ana, en el Patio del Rey.
La entrada cuesta 8 €, y hay una tarifa reducida de 5 € para niños de 5 a 16 años, estudiantes y mayores de 65 años. El palacio abre de martes a domingo, de 10 a 18 h de octubre a marzo y de 10 a 19 h de abril a septiembre, y la taquilla cierra una hora antes. Los lunes está cerrado. Consulta precios y horarios en Patrimonio Nacional.
Lo más ventajoso aquí es la entrada gratuita para los ciudadanos de la UE: los miércoles y domingos a partir de las 15 h pueden visitar el palacio por su cuenta sin pagar si muestran el pasaporte o el documento de identidad en la taquilla. El palacio también puede cerrar a las visitas durante actos oficiales, así que consulta la web el día antes de ir.
9. El castillo de Bellver

El castillo de Bellver, el Castell de Bellver, es un castillo medieval sobre una colina boscosa al oeste del centro, y tiene una de las mejores vistas de Palma y de la bahía. El castillo lleva más de 700 años habitado y hoy alberga el museo de historia de la ciudad.
La entrada cuesta solo 4 €, y los domingos es gratuita para todo el mundo. Los menores de 14 años entran siempre gratis. De abril a septiembre, el castillo abre de martes a sábado de 10 a 19 h, y de octubre a marzo cierra a las 18 h. Los domingos y festivos abre de 10 a 15 h, y los lunes está cerrado. El último acceso es media hora antes del cierre. Consulta los horarios y precios del castillo.
El castillo está en medio del bosque de Bellver, y te recomiendo subir a pie entre los árboles si no hace demasiado calor. Ten en cuenta que el castillo cierra cuando el ayuntamiento cierra los parques de la ciudad por mal tiempo, y eso puede ocurrir con pocas horas de antelación.
10. Sa Calobra y el Torrent de Pareis

Sa Calobra es una pequeña cala de la costa norte donde el barranco del Torrent de Pareis llega al mar entre paredes de roca verticales. El barranco mide unos 3,3 kilómetros de largo, sus paredes alcanzan hasta 200 metros de altura y la zona está protegida como monumento natural desde 2003. La playa en la desembocadura del barranco es lo que viene a ver la mayoría, y llegar a pie hasta ella desde Sa Calobra es gratis.
Se llega por la carretera de montaña Ma-2141, que baja serpenteando hacia la costa, o en barco por la costa desde el Port de Sóller. Recorrer a pie el propio Torrent de Pareis es otra cosa muy distinta. Las autoridades lo califican de difícil, tendrás que trepar y saltar entre rocas resbaladizas y a menudo hacen falta cuerdas. No entres nunca en el barranco si hay previsión de lluvia o tormentas, porque el agua puede subir de repente, y cada año hay rescates.
Lee los consejos de las autoridades de las Islas Baleares antes de ir, y en caso de emergencia llama al 112. Si no eres un senderista experimentado, mi consejo es quedarte con el corto paseo hasta la playa.
Reserva una excursión de un día a Sa Calobra en tren, tranvía y barco.
11. Alcúdia y la ciudad romana de Pollentia

Alcúdia, en el norte de la isla, tiene un casco antiguo con callejuelas y casas señoriales de los siglos XVI y XVII, rodeado por murallas del siglo XIV que se construyeron para protegerlo de los piratas. Pasear por él es gratis, y los martes y domingos hay mercado en el casco antiguo de 9 a 13:30 h. Comprueba los días de mercado en la oficina de turismo de Alcúdia.
Justo fuera de las murallas están las ruinas de la ciudad romana de Pollentia, que se remonta al año 123 a. C. La entrada cuesta 4 €, y los jóvenes de 8 a 25 años y los mayores de 65 pagan 2,50 €. Los menores de 8 años entran gratis. El último acceso es una hora antes del cierre, y los festivos está cerrado. El horario cambia entre verano e invierno, así que consúltalo en la web de Pollentia.
Mi consejo es venir un día de mercado por la mañana y recorrer las ruinas después. Alcúdia también es una buena base para ir a Formentor, porque el autobús 334 sale de aquí.
12. Es Trenc

Es Trenc, en la costa sur, es la larga playa de arena blanca con la que muchos sueñan cuando piensan en Mallorca. Está en el parque natural de Es Trenc-Salobrar de Campos, entre Sa Ràpita y la Colònia de Sant Jordi. El parque abarca casi 3.770 hectáreas de tierra y mar, y detrás de la playa se encuentra el humedal del Salobrar de Campos, donde todavía se produce sal.
Ir a la playa es gratis, y el parque está abierto a cualquier hora. Tienes que aparcar en los aparcamientos autorizados, entre ellos el de Na Tirapel, y en el parque no hay papeleras, así que tienes que llevarte la basura. Los perros no pueden entrar en la playa de marzo a octubre, y no se permite poner música con altavoces. Consulta las normas en la página del parque natural.
Mi consejo es llevar agua, comida y algo para hacer sombra, porque en la playa tendrás que arreglártelas por tu cuenta. En julio y agosto llega temprano, porque los aparcamientos pueden llenarse.
13. El parque natural de Mondragó

Mondragó es un pequeño parque natural de la costa este, en el municipio de Santanyí, con dos de las calas más bonitas para bañarse de esa parte de la isla. El parque se creó en 1992 y abarca unas 766 hectáreas de bosque, dunas y costa rocosa. La playa de s’Amarador está cerca del aparcamiento, y desde allí puedes seguir caminando por la costa.
Hay cinco rutas señalizadas que duran entre un cuarto de hora y una hora, así que puedes combinar fácilmente un paseo corto con un baño. El centro de visitantes de Ses Fonts de n’Alis, en la carretera entre Portopetro y Cala Mondragó, abre todos los días de 9 a 16 h, y puedes reservar visitas guiadas gratuitas durante todo el año. Más información en la página del parque natural.
En verano, los aparcamientos de s’Amarador y de Ses Fonts de n’Alis son de pago, mientras que fuera de temporada aparcar es gratis. En julio y agosto, mi consejo es venir por la mañana y hacer una de las rutas cortas antes de buscar sitio en la playa.
14. El santuario de Lluc

El santuario de Lluc, el Santuari de Lluc, es un monasterio situado en un valle en lo alto de la Serra de Tramuntana y un antiguo lugar de peregrinación. La iglesia se construyó entre 1622 y 1691, y el edificio principal alberga un museo abierto desde 1952. Detrás del monasterio hay un jardín botánico de 1956 con plantas y árboles de las Islas Baleares.
Lluc también es conocido por el coro infantil Els Blauets, una escolanía con raíces en el siglo XVI. Puedes pasar la noche en la hospedería del monasterio, donde las habitaciones dan a un patio, y comer platos mallorquines en el restaurante Sa Fonda. Más información en la web del santuario.
Lluc está en la GR 221, y el refugio para senderistas de Son Amer está cerca del monasterio. Mi consejo es subir conduciendo y combinar la visita con Sa Calobra, que está en el mismo municipio, Escorca. Las carreteras son estrechas y llenas de curvas, así que cuenta con tiempo de sobra.
15. La Fundació Miró Mallorca

La Fundació Pilar i Joan Miró, en Cala Major, al oeste del centro, es el lugar donde más cerca estarás del artista Joan Miró. Aquí verás el Taller Sert, el estudio donde trabajaba Miró, y el edificio de exposiciones diseñado por Rafael Moneo. La antigua casa de campo de Son Boter, dentro del recinto, puede estar cerrada por restauración, así que consulta la web del museo antes de ir.
La entrada cuesta 10 €, y los menores de 16 años entran gratis. Los sábados a partir de las 15 h y el primer domingo de cada mes, la entrada es gratuita para todo el mundo. Del 16 de septiembre al 15 de mayo abre de martes a sábado de 10 a 18 h, en verano hasta las 19 h, y los domingos de 10 a 15 h. Los lunes está cerrado. Consulta la web del museo.
Desde Palma, los autobuses urbanos 46 y 47 llegan a la parada Saridakis 29, junto al museo. Mi consejo es ir un sábado por la tarde, cuando te ahorras la entrada y aún tienes tiempo de sobra para verlo todo.
16. El parque nacional de Cabrera

Al sur de Mallorca se encuentra el archipiélago de Cabrera, parque nacional desde 1991. El parque abarca 90.794 hectáreas, la inmensa mayoría de ellas de mar, y está formado por 19 islas e islotes. Junto al puerto de la isla principal se alza un castillo de finales del siglo XIV, pero puede que el propio edificio del castillo esté cerrado por motivos de seguridad, así que consulta la web del parque nacional antes de embarcar.
En verano salen barcos de excursión desde la Colònia de Sant Jordi hacia Cabrera con las empresas autorizadas por el parque nacional. El centro de visitantes del parque en la Colònia de Sant Jordi abre todos los días de 10 a 17 h en invierno y hasta las 18 h de junio a septiembre, pero cierra en diciembre y enero. Consulta la página del parque nacional.
Cabrera es para ti si quieres ver un lado tranquilo de Mallorca, lejos de las playas concurridas. Lleva traje de baño y agua, y reserva con mucha antelación si viajas en julio o agosto.
Reserva una excursión en barco desde la Colònia de Sant Jordi a Cabrera.
17. Palma Aquarium

Palma Aquarium, cerca de la Playa de Palma, es la opción evidente para un día de lluvia, sobre todo si viajas con niños. El acuario tiene más de 8.000 animales marinos, y la gran atracción es Big Blue, uno de los tanques de tiburones más profundos y grandes de Europa, con más de 3,5 millones de litros de agua salada.
La entrada cuesta 30,50 € para adultos y 19,50 € para niños de 3 a 12 años, y los menores de 3 años entran gratis. El acuario abre todos los días de 9:30 a 18:30 h, y el último acceso es a las 17 h. A partir de las 14 h, las entradas tienen descuento. Consulta horarios y precios.
Desde Palma, el trayecto dura unos 20 minutos en autobús y 10 minutos conduciendo, y hay aparcamiento gratuito al aire libre. Es caro para toda una familia, así que te sugiero reservar el acuario para un día de mal tiempo o para las horas de más calor del mediodía.
Reserva una entrada para Palma Aquarium.
Consejos prácticos para viajar a Mallorca
El autobús A1 va del aeropuerto a Palma, y los taxis esperan a la salida de la terminal de llegadas. Si vas a recorrer el resto de la isla, un vehículo de alquiler es la opción más sencilla, sobre todo para Formentor, Sa Calobra y las playas del sur, pero recuerda las restricciones de acceso a Formentor en verano. Explico todas las opciones desde el aeropuerto en mi guía para ir del aeropuerto de Mallorca a Palma y a tu hotel.
Palma es lo bastante pequeña para recorrerla a pie, y la catedral, la Almudaina, el casco antiguo y Es Baluard están a pocos minutos caminando unos de otros. La Almudaina, el castillo de Bellver, Es Baluard y el museo Miró cierran los lunes, mientras que la catedral cierra los domingos. En cambio, el domingo es el día gratuito en Bellver, y los ciudadanos de la UE entran gratis en la Almudaina los domingos a partir de las 15 h.
Si no tienes claro en qué parte de la isla alojarte, lee mi guía sobre dónde alojarse en Mallorca o mira todos los hoteles de Mallorca en Booking.com. Si quieres seguir hacia las islas vecinas, también he escrito sobre dónde alojarse en Menorca y en Ibiza.